Política de calidad

Certificación ISO 9001

Desde 1997, una de las primeras empresas del sector en
certificarse por esta norma.

La calidad final de los productos que tratamos térmicamente es fruto de las acciones planificadas de prevención, detección, corrección y mejora continua aplicadas sistemáticamente durante todo el proceso productivo.

 

Las exigencias contractuales y las expectativas de nuestros clientes son el criterio básico para definir la calidad de nuestros productos.

 

Esta calidad consiste en satisfacer las necesidades del cliente en cada momento, con un servicio competitivo y contando con la participación de todo el personal que integra la empresa.

 

La calidad de nuestra empresa es la mejor herramienta para sobresalir entre nuestros competidores y para asegurar nuestra continuidad en el tiempo.

 

La profesionalidad y seriedad en el trato hacia nuestros clientes es nuestro principal activo de empresa.

 

La política de calidad, definida por el Director General, se basa en los siguientes objetivos:

 

  • Hacer de la calidad un elemento imprescindible dentro de la empresa.
  • Satisfacer los requisitos de nuestros clientes.
  • Conseguir que todos los miembros de la empresa se identifiquen y comprometan con la política de calidad de la empresa, contribuyendo con sus capacidades personales a la consecución de los objetivos y a la mejora continua de la eficacia del sistema de gestión de calidad.
  • Planificar y prevenir para que la calidad no sea una casualidad.
  • Optimizar constantemente todos los procesos para eliminar los costes de la no calidad.
  • Apostar por la innovación y las nuevas tecnologías.
  • Cumplir con la normativa legal y reglamentaria aplicable a nuestras actividades.
  • Facilitar la formación y los recursos necesarios a todas las personas de la empresa para que puedan cumplir con nuestro objetivo de la calidad.

Para alcanzar los objetivos de calidad generales, el director general establece anualmente unos objetivos de calidad medibles y coherentes con esta política, y periódicamente se realiza un seguimiento de los mismos para verificar su cumplimiento.

 

El director general difunde estos objetivos particulares a todos los niveles de la empresa, y evalúa la consecución de los mismos mediante la revisión periódica del sistema de calidad.

 

Para ello analiza:

  • Los resultados en relación con la calidad en el año anterior.
  • Las desviaciones detectadas respecto a los objetivos previos.
  • Análisis del contexto, partes interesadas y riesgos de los procesos.
  • Las necesidades de recursos para hacer factible la realización de estos objetivos.